
Mientras algunas autoridades usan la IA para rastrear obras de arte robadas, otras recurren a métodos antiguos para encontrar piezas desaparecidas… métodos muy antiguos.
“Un cuadro del siglo XVII del artista neerlandés Willem Cornelisz Duyster, titulado Un Buveur (El bebedor) y robado en 1940 del museo de Orléans, fue localizado el mes pasado en una casa de subastas de Suiza”, informó ARTnews el martes 3 de noviembre.
El cuadro ya está en proceso de devolución al museo, según Le Journal de l’Art. Lo localizaron gracias a carteles de “Se busca” como los que podían verse en el Viejo Oeste.
La campaña busca recuperar obras de arte saqueadas durante la Segunda Guerra Mundial
El Musée des Beaux-Arts d’Orléans, en Francia, “logró encontrar el cuadro desaparecido gracias a una campaña reciente que usa el humor para dar a conocer unas 350 obras de arte saqueadas del Musée Paul Fourché, un anexo del museo de bellas artes, después de que los nazis atacaran la ciudad en junio de 1940”, según ARTnews. “Se cree que personas de ambos bandos aprovecharon la ocasión para saquear el museo”.
Como parte de su campaña para recuperar las obras robadas, el museo publicó carteles de “Se busca” diseñados a semejanza de los antiguos avisos que servían para identificar y localizar delincuentes. Los carteles tenían grandes letras amarillas e imágenes en blanco y negro de las obras que el museo esperaba encontrar.
Después, el museo difundió los carteles en su sitio web, en un catálogo digital, en redes sociales y en medios de noticias. La campaña dio el resultado esperado gracias a un hombre que decidió ir un paso más allá.
Un hombre dedicó su tiempo libre a buscar las obras de arte de los carteles
Los carteles de “Se busca” del Musée des Beaux-Arts d’Orléans dieron el resultado esperado y permitieron recuperar Un Buveur, de Duyster. El cuadro muestra a un hombre con un sombrero grande que sostiene un vaso vacío frente a él mientras mira al espectador.
Un hombre de la zona decidió dedicar su tiempo libre a buscar las obras que aparecían en la campaña. La directora del museo, Olivia Voisin, dijo a ARTnews: “Quería ayudarnos, y ese era el objetivo de la campaña: que estas búsquedas fueran compartidas o colectivas”.
El hombre acabó encontrando Un Buveur “en un catálogo de la subasta del 17 de octubre de la casa Gloggner, en Lucerna”, explica ARTnews, que señala que “se pensaba que era un estudio del original”. Cuando avisaron al museo dónde estaba el cuadro, la casa de subastas “fue muy transparente” durante el proceso, según Voisin.
Al propietario del cuadro —que lo había comprado en la década de 1990 a una casa de subastas de Londres— le mostraron que las imágenes de la obra original y de la que estaba en subasta eran iguales. Voisin contó: “Propuso de inmediato restituir el cuadro. Para él fue muy natural devolverlo, porque sentía que había podido disfrutarlo durante 35 años y que ya era hora de que volviera a casa”.
Carteles de “Se busca” revelan un cuadro robado