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Joven balea a empleado de McDonalds por papas fritas frías

El lunes alrededor de las 7pm una clienta, de 40 años, identificada como Lisa Fulmore, ingresó al local de comida rápida McDonalds ubicado en el 1531 Fulton Street, Brooklyn, Nueva York, para retirar el pedido realizado a través de una aplicación.

Luego de darse cuenta que las papas fritas que había ordenado estaban frías se devolvió para solicitar el cambio. Hasta ahí la situación era solo la de una clienta insatisfecha con el servicio, sin embargo, el altercado escaló a tal punto que el hijo de 20 años de la clienta terminó disparándole en el cuello a uno de los empleados del recinto, quien, con solo 22 años, se debate entre la vida y la muerte.


De acuerdo a información entregada por la policía al New York Post, la mujer se encontraba al teléfono por Facetime con su hijo, Michael Morgan, de 20 años, a quien le relató que los empleados del recinto la estaban haciendo pasar un mal rato. En unos momentos el joven se hizo presente en el lugar y comenzó una agitada discusión con uno de los empleados, a quien desafió a salir a pelear afuera. Una vez fuera del recinto, Morgan sacó una pistola y le disparó al empleado en el cuello.

Tras el disparo el joven escapó, mientras que su madre se quedó en el lugar hasta que llegó la policía. Los compañeros de la víctima se apresuraron a ayudarlo, incluso un transeúnte se sacó la polera para presionar la herida y tratar de contener la hemorragia. El joven quedó tirado en el suelo sobre un charco de sangre.


De acuerdo al New York Post, el martes Morgan, quien fue detenido momentos después del tiroteo, fue acusado de intento de homicidio y posesión de un arma. Además se informó que la novia del sujeto, Camilla Dunlap, de 18 años, también fue detenida y acusado de dos cargos de posesión criminal de un arma.

En tanto, la madre del acusado, Lisa Fulmore, relató al New York Post que habló con su hijo y él le dijo que simplemente hizo lo que tenía que hacer. “Mi hijo está diciendo que tenía que hacer lo que tenía que hacer, y que el empleado salió a buscarlo y pasó lo que pasó”.

De acuerdo a la versión de la mujer, luego de pedir que le cambiaran las papas frías, la empleada que la atendió solo le puso unas papas calientes encima. Cuando ella le reclamó su mal proceder tanto ella como los demás empleados del local comenzaron a burlarse de ella y que incluso el empleado al que su hijo disparó más tarde, se burló de ella diciéndole que tenía comida en los dientes.


Luego, la mujer habría pedido hablar con el encargado del local y le dijeron que no estaba. “Todos comenzaron a reír de nuevo. Fue entonces que estaba al teléfono con mi hijo. Le dijo, en este Mcdonalds están jugando conmigo y me dijo voy para allá”, relató al Post.

Aunque ella asegura que intentó persuadir a su hijo para que no fuera, el joven ya estaba en el lugar. “Mi hijo escuchó lo que me decían y le solicitó al chico que estaba en la parte trasera que saliera”, refiriéndose al joven que pronto sería baleado. El joven no salió.

“Pensé que mi hijo se había ido. Como 15 minutos más tarde el empleado vino a Fulmore preguntando dónde estaba mi hijo. “Le dije que se había ido. Él fue a buscar a mi hijo. Diez minutos después escuché un disparo. Corrí hacia la puerta y pregunté quién había disparado. Me dijeron que había sido mi hijo. Vi al joven tirado en el suelo, y luego vi a mi hijo corriendo. Llamé al 911 y me senté a esperarlos”, afirmó al New York Post.

En tanto, las autoridades informaron que la víctima continúa en condición crítica en el Brookdale University Hospital Medical Center.


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La víctima, de 22 años, se encuentra en condición crítica tras recibir un disparo en el cuello de parte del hijo de una clienta insatisfecha con el servicio