Arizona propone la cámara de gas a prisionero condenado a muerte: Frank Atwood

Un recluso inmigrante camina para hacer ejercicio en la cárcel de Tent City del condado de Maricopa el 11 de marzo de 2013 en Phoenix, Arizona.

Getty Un recluso inmigrante camina para hacer ejercicio en la cárcel de Tent City del condado de Maricopa el 11 de marzo de 2013 en Phoenix, Arizona.

En el Estado de Arizona, Estados Unidos, un prisionero condenado a la pena de muerte por asesinar a una niña tendrá que decidir entre dos formas de morir: ser ejecutado con la inyección letal o someterse al gas de cianuro, conocido como “Zyklon B”, un veneno que fue utilizado por los nazis en la concentración de Auschwitz, y otros campos de exterminio judío.

Salvo que la defensa del acusado Frank Jarvis Atwood apele esta decisión, el martes, 8 de junio de 2022 se llevaría a cabo la orden emitida por la corte suprema de Arizona.

“El prisionero ahora tiene hasta el 19 de mayo para elegir su método de muerte preferido: inyección letal o cianuro de hidrógeno, un gas venenoso que los nazis hicieron famoso como una técnica de asesinato en masa durante el Holocausto”, señala el medio inglés The Guardian.

De Atwood tomar como elección morir en la cámara de gas, el protocolo de ejecución a seguir es la aplicación de 50 mg de hidromorfona (analgésico) y 50 mg de midazolam (sedante).

Señala Univision, que los abogados de Atwood se esfuerzan por persuadir al condenado de que no opte por el cianuro. Señalan que la última vez que Arizona usó el gas para matar a dos prisioneros en la década de 1990, provocó muertes espantosas y prolongadas que duraron en un caso 18 minutos, tiempo durante el cual se observó que el prisionero sufría “agonizante asfixia y arcadas”.

“El cianuro es tan malo como todo el mundo piensa que es, hay una razón por la que los nazis lo usaron: es una forma horrible de morir”, dijo Joseph Perkovich de Phillips Black, miembro del equipo legal de Atwood, a The Guardian. “Ahora estamos en la posición de tener que disuadir a nuestro cliente de optar por ingresar a una cámara de gas con cianuro, y tenemos 15 días para hacerlo”, agregó.

Es de anotar que la progenitora de Atwood fue una ciudadana de descendencia judía, que tuvo que huir en 1939 hacia Austria, para escapar de los nazis, y de una posible muerte en la cámara de gas, dijo Joseph Perkovich.

El estado de Arizona es el único de todos los Estados Unidos que cuenta con una cámara de gas, y de hecho el año pasado, The Guardian reveló que el departamento penitenciario del estado la había desempolvado, tras dos décadas de no ser usada, y que se habían invertido más de $2,000 en la compra de los insumos del gas cianuro.

Por supuesto esta noticia causó gran indignación dentro de la comunidad sobreviviente de la tortura de la Gestapo en los campos de concentración.

“Es terrible que Arizona haya elegido el Zyklon-B para este propósito, el producto químico utilizado por los nazis en Auschwitz para matar a más de un millón de personas”, dijo Tim Eckstein, que preside el Consejo de Relaciones de la Comunidad Judía del Gran Phoenix (JCRC). 

Dice Univision, que ahora Atwood se enfrenta a la elección de morir con este método. “Si tomaba la opción del cianuro, se convertiría en la primera persona de este siglo en ser ejecutada con el “gas del Holocausto”.

De acuerdo con Univision, en Estados Unidos, solo siete estados permiten el uso de gas letal, pero en la práctica ninguno lo ha utilizado desde 1999. La mayoría de las ejecuciones se llevan a cabo mediante la inyección de productos químicos.

Sin embargo, las dudas sobre la legalidad de este protocolo -debido a las sospechas de que causa un sufrimiento ilegal a los condenados- y el rechazo de las empresas farmacéuticas a suministrar esos productos han provocado un fuerte descenso de la pena de muerte en el país.

El caso por el que será ejecutado Atwood

Atwood, quien ahora cuenta con 66 años de edad, e insiste su inocencia, fue condenado a muerte por matar a una niña de ocho años, Vicki Lynne Hoskinson, en 1984.

Según KOLD, la víctima de Atwood, Vicki Lynne Hoskinson de Tucson, iba en bicicleta a casa después de enviarle una tarjeta de cumpleaños a su tía cuando él la secuestró y asesinó. Atwood huyó a Texas, pero fue arrestado días después por un cargo de secuestro.

Un excursionista encontró el cuerpo de la niña en un área desértica cerca de Ina Road varios meses después y Atwood fue acusado de asesinato. Los investigadores dijeron que conectaron a Atwood con el asesinato de la niña al hacer coincidir la pintura rosa de su bicicleta con la pintura encontrada en el auto de Atwood.

Antes del asesinato de Vicki Lynne, Atwood fue condenado por secuestro y realización de actos lascivos en California. Ambos delitos involucraron a niños.

El abogado de Atwood dice que, aunque él insiste en ser inocente de lo que se le imputa, dice que la fe que tiene como devoto cristiano ortodoxo griego le ayuda a mantenerse tranquilo y resignado en su destino. “Está más preparado para llegar a su fin que nadie que yo conozca”, dijo el abogado.

Este no es el primer caso en que Arizona pone a elegir a un condenado entre ser ejecutado con inyección letal o bajo el gas de hidrogeno. Para el 11 de mayo se tiene prevista la muerte del detenido Clarence Dixon, condenado por el asesinato de la estudiante Deana Bowdoin en 1978. Dixon también tuvo un periodo de 15 días para determinar la forma de morir, pero no se manifestó en todo este tiempo, por lo que el estado asumió su aceptación a morir con el gas del holocausto.

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