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Trump firma memorando para que indocumentados no sean contados en el Censo

Getty Images Trump firma memorando para que indocumentados no se cuenten en el Censo

En un nuevo intento por socavar normativas consagradas en la Constitución y un nuevo ataque directo contra los inmigrantes, el presidente Donald Trump firmó la tarde de este martes un memorando que pretende que los indocumentados no sean contados ni tomados en cuenta en el Censo que se está realizando este año para asignar recursos y distrubuir las sillas políticas dependiendo del número de habitantes de cada región.

El mandatario, quien busca su reelección en noviembre próximo, estampó su rúbrica en el criticado documento, donde trató de disuadir a los estados para que excluyan del conteo a quienes no tienen papeles, asegurando que son extranjeros y no deben ser tomados en cuenta para esos fines.

“A fin de determinar la nueva distribución de representantes después del Censo de 2020, es política de los Estados Unidos excluir de la base de distribución a los extranjeros que no se encuentren en un estado migratorio legal bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad”, dice el memorando, según medios como USA Today y El Diario de NY. “Excluir a estos extranjeros indocumentados de la base de reparto es más acorde con los principios de la democracia representativa que sustenta nuestro sistema de gobierno”.


Trump presentó el documento, llamado “Memorándum sobre la exclusión de extranjeros ilegales de la base de distribución después del Censo 2020”, lo que de inmediato generó todo tipo de voces defensoras de la comunidad inmigrante, calificando el hecho de una nueva salida anti-inmigrante.

“La discreción delegada a la rama Ejecutiva para determinar quién califica como ‘habitante’ incluye la autoridad para excluir de la base de distribución a los extranjeros que no tienen un estado migratorio legal”, agrega el memorando, que pretende mostrar a los indocumentados que residen en el país como extranjeros.


Anteriormente el mandatario intentó incluir una pregunta en el Censo sobre el estatus de ciudadanía de los participantes, hecho que no prosperó tras demandas presentadas en las altas cortes que consideraron la solicitud como improcedente.


Cifras del Pew Research Center estiman que en Estados Unidos viven unos 10.5 millones de inmigrantes, aunque otras organizaciones insisten que la cifra puede ser superior a los 12 millones.

La defensa de Trump sobre ese llamado es que si se cuentan a los indocumentados se estaría permitiendo la “influencia política formal” de los extranjeros, comentario que otros ven como un temor del mandatario de que los inmigrantes aumenten su poder político en el país.

“En primer lugar, muchos de estos extranjeros ingresaron ilegalmente al país. El aumento de la representación en el Congreso basada en la presencia de extranjeros que no tienen un estado de inmigración legal también crearía incentivos perversos que alientan las violaciones de la ley federal”, señaló Trump, según su memorando, que de paso atacó a las ciudades santuario que defienden y protegen a los indocumentados.

“Los estados que adoptan políticas que alientan a los extranjeros indocumentados a ingresar a este país y que obstaculizan los esfuerzos federales para hacer cumplir las leyes de inmigración aprobadas por el Congreso no deben ser recompensados con una mayor representación en la Cámara de Representantes”, dijo Trump.

Tras la orden firmada, ahora el secretario de Comercio, Wilbur Ross, jefe del Censo 2020, deberá presentar un reporte para excluir a los indocumentados.

Thomas Saenz, del Fondo Educativo y de Defensa Legal México-Americano (MALDEF), organización que demandó a Trump por excluir a los niños hijos de indocumentados de los alivios federales por el COVID-19, anticipó una nueva batalla legal en las cortes.

“El memorando de hoy terminará en el basurero de la historia como otro ejemplo más del inquietante abrazo del nacionalismo blanco por parte de Donald Trump”, dijo el activista.

Cabe destacar que el memorando no tiene calidad de decisión final por lo que se anticipan varias discusiones y demandas.

Según datos del Censo, desde que se instauró el conteo, en 1790, tanto ciudadanos como no ciudadanos,sin importar su estatus migratorio, se han contado, pues la Constitución establece que ‘las personas que residen en los estados deben contarse cada 10 años para determinar la participación de cada estado en los asientos de la Cámara de Representantes’.

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