Apuesta 25 céntimos y gana… ¡40.000 dólares! gracias a la Fórmula 1

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Hay apuestas deportivas que pasan a la historia por la baja cantidad invertida y el gran beneficio conseguido. Son apuestas muy improbables en la que los que prueban suerte siguen a su corazón, más que a su cerebro.

Por ejemplo, como explica El Mundo, hace cinco años un gran aficionado del Leicester City tuvo la corazonada de apostar 50 libras (unos 65 dólares) a que su equipo ganaba la Premier League. El Leicester era uno de los claros candidatos a bajar de categoría. Sin embargo, esa temporada los Vardy, Mahrez, Drinkwater, Kanté, firmaron la mejor temporada de sus vida y los “foxes” vencieron la competición.

El aficionado, que pudo haberse embolsado más de 300.000 dólares apostando sólo 65, decidió cerrar la apuesta a falta de dos meses para terminar la Premier para evitar sufrimientos. Se embolsó 100.000 dólares al final. Espectacular.

Más increíble aún es la apuesta que hizo el abuelo del futbolista Harry Wilson. Según explica Futbolizados, cuando su nieto tenía 18 meses acudió a la casa de apuestas William Hill para apostar unos 75 dólares a que el pequeño iba a debutar con la selección absoluta de Gales. La cuota era de 2500 a 1.

En octubre de 2013, un jovencísimo Harry Wilson, de tan sólo 16 años, entraba al campo de juego en el minuto 87 en un Gales – Bélgica. Debutó y premió la fe de su abuelo, que ganó más de 200.000 dólares por una apuesta de hacía 13 años.

El pasado fin de semana, otra apuesta de este tipo volvió a ser noticia…

La fe mueve montañas para este finlandés

Una apuesta de 25 céntimos de dólares se convirtió en una ganancia de 40.000 dólares. La Fórmula 1 fue la clave. Este fin de semana vivimos un Gran Premio en Monza absolutamente loco. El “safety car” salió dos veces a pista y hasta hubo bandera roja.

De esta situación se aprovecharon algunos pilotos que no eran favoritos. La sorpresa fue mayúscula. Pierre Gasly venció la carrera, Carlos Sainz fue segundo y Lance Stroll terminó en tercera posición. El francés ganó por primera vez en su vida una carrera de Fórmula 1, el español hizo su segundo podio de su carrera y el canadiense debutó en un podio.

Fue algo totalmente rocambolesco. Pero en la mente de un apostante finlandés no lo fue tanto. Según reporta Soy Motor, apostó 25 centavos de dólar a que los tres terminaban en el podio. Una locura. Para ganar los tres tenían que terminar en las tres primeras posiciones. Y, aunque parecía imposible, sucedió.

Monza fue la primera carrera desde 2012 en la que no hubo ningún piloto de Mercedes, Ferrari o Red Bull en el podio. Algo insólito que sirvió para que este finlandés se pueda permitir un capricho bastante costoso. Cuestión de fe.


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