Esta es la vida de Monica Lewinsky hoy día: ¿Cómo está?

Getty Monica Lewinsky

Monica Lewinsky, ex pasante de la Casa Blanca devenida en activista contra el ciberacoso, oradora y coproductora, no se ha casado. Tampoco tiene hijos.

¿Está en pareja? Se rehúsa a decirlo; Lewinsky es muy reservada acerca de su vida privada.

Poco a poco ha reconstruido su vida y ha escrito y hablado acerca del escándalo por el juicio político a Bill Clinton; actualmente es coproductora de la serie de FX, Impeachment: American Crime Story

“Como productora, estoy muy orgullosa del proyecto”, le dijo a TODAY Show acerca de la serie de FX. “Se trata de una dramatización, pero contiene una enorme cantidad de verdad emocional”. Lewinsky tenía tan solo 22 años al momento del escándalo. Hoy tiene 48. 

Además de no haber contraído matrimonio jamás, tampoco ha tenido hijos. En una oportunidad le dijo a The New York Times, “quería un trabajo, quería un esposo, quería hijos. Quería ser tratada con normalidad”.

Esto es lo que necesitas saber:

‘Mantengo mi vida personal en privado’, dice Lewinsky

En 2015, People Magazine relató que Lewinsky mantenía su vida amorosa en el ámbito privado. “Puedes preguntar, pero mantengo mi vida privada en privado. Creo que la gente ya ha sabido más que suficiente acerca de mi vida amorosa”, le dijo a People

Se ha mantenido firme en ese sentido a lo largo del tiempo.

“¿Desearía que mi pasado fuese distinto? Absolutamente”, le dijo a People. “Pero dado que las cosas no han cambiado, he tenido demostraciones de que haber superado lo que superé ha tenido un impacto en alguien más”. 

Lewinsky dice haberle prometido a Barbara Walters “un baile en mi matrimonio” y admite que salir con alguien es complicado

Lewinsky habló en una oportunidad de la posibilidad de casarse. 

En entrevista con People, Lewinsky describió su vida como activa y plena, diciendo, “¡Soy simple! Me gusta reírme, salir a cenar, ver un espectáculo, concierto o película”. Y agregó: “Le prometí a Barbara Walters una pieza de baile en mi casamiento, ¡así que espero poder cumplir esa promesa algún día!”.

Lewinsky se refirió al tema de las citas en una pieza que escribió para Vanity Fair, pero no mencionó a ningún novio. “Con cada hombre que salgo (¡sí, salgo!), vuelvo a sentir el latigazo de 1998 en cierta medida. Necesito ser extremadamente cuidadosa respecto a lo que significa mostrarme públicamente con alguien”, escribió en aquel artículo de 2014.

“Me he vuelto experta en distinguir cuándo los hombres están interesados en mí por el motivo incorrecto. Afortunadamente, esos han sido pocos y alejados entre sí. Pero cada hombre que ha sido especial para mí a lo largo de los últimos 16 años me ha ayudado a encontrar otra parte de mí misma – partes que se rompieron en 1998. Por lo que sin importar la desilusión, lágrimas o desencanto, les estaré agradecida por siempre”.

Lewinsky dice que la serie de FX contiene ‘verdad emocional

Lewinsky se sinceró acerca del programa de FX en TODAY. “No recomiendo que tus veinte sean dramatizados en TV”, dijo.

“He sido extremadamente afortunada los últimos seis o siete años de poder recuperar mi historia por lo que tener la oportunidad de tener un lugar en la mesa ha significado mucho para mí”.

Se le preguntó en TODAY cuánto del programa es real. “Se trata de una dramatización, pero hay una enorme cantidad de verdad emocional, y creo que eso fue lo realmente importante”. Dijo que la gente se sorprendería al verlo porque se enterarían de algunas cosas que no se supieron. 

Dijo, “hasta yo me enteré de ciertas cosas”, agregando que se había sorprendido al conocer algunos detalles de lo ocurrido. Pero insistió con que no tenía “poder para vetar” en lo que al programa respecta.

“Me sentí escuchada…y valorada en el proceso”, dijo, pero agregó que no siempre ganó la pulseada de lo que se mostraría.

TODAY le preguntó a Lewinsky si querría que Bill Clinton viera la serie y dijo no saber “cómo responder a eso”. Cuando se le consultó si desearía poder hablar con él o si sentía que él le debía una disculpa, dijo que hubo un largo período antes de que su vida cambiara en los últimos seis o siete años cuando “se sintió como que no había habido una resolución”. Agregó que es él quien debería querer disculparse pero que ella ya no lo necesitaba.

De hecho, dijo haber presionado para que los productores incluyeran el tristemente célebre episodio de ella mostrándole su tanga a Clinton en la serie.  En un principio, la escena no era parte del programa. Ella sintió que “no debería pasarlo de alto…la verdad y el contexto son dos factores que realmente faltaban a comienzos de 1998. También la humanidad”.

Lewinsky asistió a la universidad y ha tenido un número de distintas carreras 

 

Desde el escándalo, Lewinsky ha tenido diversas carreras: diseñadora de bolsos, promotora de programas de pérdida de peso, antes de que prácticamente desapareciera de la vida pública por aproximadamente una década mientras asistía a la universidad. En los últimos años, sin embargo, Lewinsky ha reaparecido lenta y cautelosamente. De todos modos se ha mantenido al márgen de la política, y nunca reveló su voto en las elecciones presidenciales de 2016, por ejemplo.

En Twitter, Lewinsky se autodenominó “activista. oradora. colaboradora en vanity fair. embajadora @bystanderrev + @antibullyingpro. tejedora de cosas sin mangas #clickwithcompassion”. Su perfil también ha dicho “ser humano/ activista anti ciberacoso/ oradora/ colaboradora en @vanityfair/ participante de @tedtalks/ miembro de la junta directiva en @resiliencefnd/ musa de canciones de rap/ ex modelo de boinas. #clickwithcompassion”.

Durante un tiempo, Lewinsky tejió, hizo bolsos, y fue promotora de Jenny Craig. Celebrity net worth afirma que Monica recibió $1 millón por su colaboración para Jenny Craig y otros $500.000 por su libro donde lo cuenta todo. El sitio estima que su ingreso actual es de $1,5 millones. De acuerdo a Celebrity net worth, la familia de Monica es “acomodada” y ella “asistió a la escuela primaria en Bel-Air y a la escuela secundaria Beverley Hills”.

Es activa en Twitter, donde tiene una cantidad considerable de seguidores.

El New York Times dice que Lewinsky “reparte su tiempo entre Nueva York y Los Angeles, donde creció, y Londres” y ha tenido dificultad para encontrar empleo. En su lugar, medita, hace terapia, sale con amigos y hace trabajo voluntario, informó el diario.

Ha hablado con franqueza de haber padecido ciberacoso. De acuerdo a The Today Show, “Lewinsky se está asociando con Vodafone para crear emoticones y GIFs contra el ciberacoso”.

The New York Times afirma que ha aparecido en eventos benéficos, participado de un taller contra el ciberacoso y que “se ha unido a un grupo que nuclea feministas”.

Asimismo, tiene un documental llamado Fifteen Minutes of Shame (Quince Minutos de Deshonra), que se centra en la cultura de la cancelación.

Lewinsky dio una charla TED de 18 minutos en Vancouver titulada “The Price of Shame” (“El Precio de la Vergüenza”). En la misma,  describió las dolorosas consecuencias del escándalo que aún sufre, y dijo que cree haber sido una de las primeras víctimas de ciberacoso. En un momento de la charla dijo: “Quien quiera que esté sintiendo vergüenza y padeciendo humillación pública necesita saber algo: puedes superarlo. Sé que es duro”, dijo The Hollywood Reporter.

Lewinsky no ha hablado mucho de los Clinton con el correr de los años y ha sido muy cautelosa en sus comentarios públicos, pero sí le dijo a Vanity Fair que consideraba que su relación había sido “consentida”, agregando: “Seguro, mi jefe se aprovechó de mí…Cualquier ‘abuso’ llegó con las repercusiones, cuando me convertí en chivo expiatorio para proteger su poderosa posición”.

En 2005, Lewinsky se mudó a Londres por un tiempo, donde estudió psicología social en la London School of Economics; obtuvo una Maestría en Ciencias en 2006, luego de escribir una tesis titulada “In Search of the Impartial Juror: An Exploration of the Third-Person Effect and Pre-Trial Publicity” (“En Búsqueda del Jurado Imparcial: Una Investigación del Efecto de la Tercera Persona y la Publicidad Pre-Juicio”), según informó Gazette Review.

No habló demasiado acerca del escándalo Clinton por una década hasta que escribió un extenso artículo para la revista Vanity Fair en 2014. La pieza fue finalista para el National Magazine Award en 2015. Titulado “Shame and Survival” (Vergüenza y Superación”), la introducción decía: “Luego de 1o años de reserva autoimpuesta, y esperando poder ayudar a víctimas de deshonra social en Internet, critica a la cultura que maltrató a una jóven de 24 años y condena a las feministas que se unieron al coro de críticos”.

En el artículo, criticó a la que denominó “‘cultura de humillación’ que no sólo incentiva y se deleita en el mal ajeno sino que también premia a aquellos que humillan a otros”. Prospera especialmente online, escribió. 

En marzo de 2018, tras que el movimiento #metoo retomara el tema de abuso sexual por parte de hombres poderosos, la propia Monica Lewinsky tocó el tema en Vanity Fair. Se refirió a una ocasión en que se topó con el fiscal especial Ken Starr en un restaurante. “Aunque desearía haber tomado otras decisiones en aquel entonces”, escribió que le dijo, “desearía que usted y su oficina lo hubieran hecho también”.

En el artículo, Lewinsky escribió que había sido diagnosticada con trastorno por estrés postraumático y que aún hoy permanece traumatizada. Agregó: “…lo que ocurrió entre Bill Clinton y yo no fue abuso sexual, aunque ahora reconocemos que constituyó un grave abuso de poder”. Comentó que está repasando lo que le sucedió y se refirió a lo que tuvo que atravesar como un intento de hacerla enloquecer: “he vivido tanto tiempo en la Casa del Ostracismo, aferrándome a mis experiencias como se desarrollaron en mis 20 y maldiciendo las mentiras que me pintaron como una acosadora inestable y Amante en Jefe”.

Concluyó: “Ahora veo cuán problemático fue que ambos tuviéramos que llegar al punto del consentimiento. Por el contrario, el camino que condujo a eso estuvo tapado de abuso inapropiado de autoridad, puesto y privilegios…Ahora, a los 44, estoy comenzando (apenas comenzando) a considerar las implicancias de las diferencias de poder que eran tan vastas entre un presidente y una pasante de la Casa Blanca. Estoy empezando a entretener la noción de que en semejante circunstancia la idea de consentimiento podría ser considerada irrelevante”.

Aquellos objetivos se esfumaron. Le dijo a Vanity Fair en 2014 que, luego de graduarse de la universidad en Londres, “Estuve en Londres, Los Ángeles, Nueva York y Portland, Oregon, asistiendo a entrevistas para una variedad de trabajos que podrían agruparse bajo el rubro de  ‘comunicación creativa’ e ‘imágen de marca’, con énfasis en campañas de caridad”. Pero fue constantemente rechazada.

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Esta es la versión original de Heavy.com por Austin Boyd

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