Nuevo tema electoral entre Trump y Biden: la vacuna contra el Covid-19

Donald Trump

Getty Images Donald Trump - Presidente de Estados Unidos

Los contagios de Covid-19 no han podido ser contenidos en muchas partes de Estados Unidos, y la pandemia del coronavirus después de seis meses de estar en el país, se extiende nuevamente sin control, haciendo que esta “segunda ola” se agrave cuando llegue el frio y el reinicio de clases propaguen más fácil y rápidamente virus de gripe, de afecciones respiratorias y obviamente de Covid-19.

En declaraciones dadas al Washington Post, la epidemióloga de la facultad de medicina de la Universidad John Hopkins, Eili Klein, afirmó que “mi sensación es que se avecina una nueva ola, y no se trata tanto de si vendrá sino de cuán grande será”.

Mientras los expertos pronostican un panorama gris, la vacuna contra el virus, no se espera que esté lista para ser aplicada este año, pese a que el presidente Donald Trump cuando aceptó su candidatura para relanzarse a ser el próximo mandatario de los estadounidenses, prometiera a conseguir que la vacuna estuviera antes de que terminara el 2020.

La carrera por la vacuna

Este tema a dos meses de realizarse las elecciones por la presidencia, el próximo 3 de noviembre, tiene a los candidatos Trump y Joe Biden tomando como punto álgido de la competencia por la presidencia, la vacuna contra el coronavirus, llevando su discurso sobre esta, a sus convecciones, y ante la celebración de “Labor Day” del lunes 7 de septiembre, donde este fue el tema que caldeó los ánimos, cuando el presidente Donald Trump acusó a los demócratas de querer obtener beneficios políticos “menospreciando” una vacuna que él ha dicho podría estar lista antes de las elecciones.

En conferencia de prensa en la Casa Blanca, el presidente Trump había hecho referencia a la vacuna como “es muy peligroso para nuestro país, lo que dicen, pero la vacuna será muy segura y muy eficaz”. Estas declaraciones fueron dadas por el presidente después de que la senadora Kamala Harris, candidata a la vicepresidencia por parte de los demócratas, dijera que “no confiarían en su palabra”, sino en la de expertos en salud pública y científicos, y no en la de Trump.

Además, la demócrata californiana en entrevista a CNN, en emisión del pasado domingo, pronunció que no confiaría en una vacuna contra el coronavirus si estuviera lista a fin de año porque “hay muy poco en lo que podamos confiar que salga de la boca de Donald Trump, “ella, argumentó que los científicos estarían presionados” porque Trump está enfocado en ser reelegido.

La respuesta a estos comentarios no se hizo esperar por parte del jefe de Estado, quien le dijo a reporteros desde la Casa Blanca que “Ella está hablando de menospreciar una vacuna para que la gente no piense que el logro fue un gran logro”. “Dirán cualquier cosa”, afirmó.

Por su parte el candidato Joe Biden se unió a los comentarios de su fórmula vicepresidencial, el lunes, cuando se le preguntó si recibiría la vacuna contra el Covid-19, a lo que contestó que la tomaría, pero que querría saber que tienen que decir los científicos. Agregó además que Donald Trump ha dicho “tantas cosas que no son ciertas, me preocupa que, si tenemos una vacuna realmente buena, la gente se mostrara reacia a tomarla. Así que está socavando la confianza del público”.

Finalmente concluyo diciendo: “si pudiera ponerme una vacuna mañana, lo haría, así me costara las elecciones, lo haría. Necesitamos una vacuna y la necesitamos ahora”.

De otro lado, el presidente Trump no baja la guardia y sigue enfático en su discurso acerca de la vacuna, como en la Convención Nacional Republicana del pasado 27 de agosto donde anuncio que “produciremos una vacuna antes de fin de año, o quizás incluso más pronto”. Seguidamente expreso que bajo el Programa de EE. UU para acelerar el desarrollo, fabricación y distribución de 300 millones de dosis de vacunas contra el Covid-19, (Operación Warp Speed), había tres vacunas en etapa final de pruebas. Y pronunció que “normalmente se tomarían años, pero lo hicimos en pocos meses”, dando por hecho el logro por conseguir la misma. Además, continúo diciendo “La estamos produciendo con anticipación para que cientos de millones de dosis estén disponibles rápidamente. Tendremos una vacuna segura y eficaz este año y juntos aplastaremos el Virus”.

Así mismo, el doctor Anthony Fauci, miembro del grupo de trabajo sobre el coronavirus de la Casa Blanca y experto en enfermedades infecciosas, dijo a CNN que es poco probable, pero “no imposible” que una vacuna pueda obtener la aprobación en octubre, en lugar de noviembre o diciembre. Agrego que es “bastante seguro” que una vacuna no sea aprobada para los estadunidenses a menos de que sea segura y efectiva. Todas estas declaraciones hechas por Donald Trump y su gobierno acerca de la vacuna, más el hecho de enviarles una carta a los 50 estados de su país pidiendo prepararse para la distribución de la misma a finales de octubre o comienzos de noviembre, han llevado a que la carrera por llegar a la Casa Blanca centre sus objetivos por conquistar electores, en discursos enfocados hacia una vacuna que acabe con el virus, por lo que las agendas políticas republicanas y demócratas, aprovechan toda la situación de la pandemia para conseguir conectarse con sus electores como quedó demostrado en los estados de Wisconsin cuando Mike Pence y Kamala Harris lanzaran sus dardos contra el presidente Trump y Biden lo hiciera desde Pensilvania. Como medida de respuesta, Trump agendará una próxima conferencia de prensa, en la que podría ratificar las sospechas de sacar su último as bajo la manga, presentando una vacuna contra este virus.