
En 2023, los dueños de equipos de la NFL cometieron un acto de colusión tan descarado que probablemente violó las leyes federales antimonopolio —aunque tipos como Bill Barnwell, de ESPN, nos dijeran que no—: se pusieron de acuerdo para que Lamar Jackson se quedara con los Baltimore Ravens, en lugar de intentar contratarlo cuando el mercado indicaba que debían hacerlo.
Aunque fue una enorme injusticia para Jackson y para las aficiones de esos equipos, es lo que los dueños de franquicias deportivas han hecho desde siempre. Indigna, sí, pero conviene recordar que estos hombres y mujeres se han vuelto ricos y poderosos porque, por lo general, saben evitar que los descubran. Eso también significa que difícilmente volverán a hacerlo.
Por eso, si los Ravens actúan con inteligencia, entenderán que están ante su última oportunidad para obtener el máximo valor por Jackson en un canje. Y esa oportunidad está a la vuelta de la esquina.
Jackson, dos veces Jugador Más Valioso de la NFL, ya se perdió tres partidos por un esguince en la parte alta del tobillo. Tras la derrota del domingo ante los Buffalo Bills en la Semana 8, se sometió a una cirugía del pulgar y no está claro si volverá a jugar esta temporada. Es hora de buscar un acuerdo para enviarlo a otro equipo y recibir a cambio un paquete de selecciones capaz de devolver a los Ravens a la pelea en un futuro cercano.
Así podrían lograrlo.
Lo primero: Lamar Jackson tiene la última palabra
Debió ser duro para Jackson descubrir que un grupo de multimillonarios conspiraba en su contra en 2023, cuando buscaba convertirse en el jugador mejor pagado en la historia de la NFL. Al final, consiguió una extensión de contrato por cinco años y 260 millones de dólares, vigente hasta 2027, que incluye una cláusula que impide canjearlo sin su consentimiento: un poder que pocos jugadores de la NFL tienen.
Eso significa que, si los Ravens quieren canjear a Jackson, necesitarán su aprobación. Y para un jugador que siempre ha parecido valorar más el dinero que las victorias, no debería ser difícil conseguirla, siempre que el equipo al que lo envíen tenga posibilidades de competir.
El candidato más claro para adquirir a Jackson son los Atlanta Falcons. La franquicia bien podría pagar el precio que deberían pedir los Ravens: sus próximas tres selecciones de primera ronda, las de 2027, 2028 y 2029.
Con Jackson, los Falcons competirían por el Super Bowl
Los Falcons tienen todo lo que Jackson necesita para brillar: jugadores ofensivos de élite en distintas posiciones, entre ellos el receptor Drake London, el corredor Bijan Robinson y el ala cerrada Kyle Pitts, además de una defensa joven y talentosa. También cuentan con una afición apasionada que ansía ver triunfar al equipo y disfrutar de un buen mariscal de campo después de años de aguantar a Marcus Mariota, Desmond Ridder, Kirk Cousins y, ahora, Michael Penix Jr.
Con Jackson, los Falcons pasarían de inmediato a ser candidatos al Super Bowl.
Claro que queda el tema del dinero. Jackson cobrará la enorme suma de 52 millones de dólares en 2027, el último año de su contrato. Su próximo acuerdo probablemente partirá de un salario anual promedio de unos 65 millones de dólares: una extensión de cuatro años y 260 millones de dólares, por ejemplo, que firmaría en cuanto se concrete el canje.
Canje de Lamar Jackson: tres picks para los Ravens