FORT WORTH, Texas — La primera bandera amarilla del día en Texas Motor Speedway trajo caos inmediato y un golpe importante para uno de los líderes iniciales de la carrera.
En la vuelta 69, Christopher Bell fue enviado con fuerza contra el muro después de un contacto con Todd Gilliland, terminando lo que había sido una racha dominante al frente para el Toyota No. 20.
Gilliland hizo un trompo durante el incidente, pero Bell se llevó la peor parte, golpeando el muro exterior con una fuerza significativa mientras el resto del campo se dispersaba detrás de él.
“Sí, está acabado”, dijo Kevin Harvick en la transmisión mientras el auto dañado de Bell se detenía.
Daños graves envían a Bell al DVP
Antes del incidente, Bell había sido uno de los autos más rápidos en la pista y lideraba en el momento del contacto.
El contacto pareció originarse cuando Gilliland perdió el control, golpeando a Bell y enviando al líder contra el muro con pocas posibilidades de recuperarse.
El auto de Bell sufrió graves daños en la parte delantera derecha en el impacto y se vio obligado a ir al área DVP (Política de Vehículos Dañados) para reparaciones antes de dirigirse finalmente al garaje, un gran revés para un auto que había estado controlando la carrera.
Si bien Bell pudo conducir lejos del choque, el daño finalmente resultó demasiado grave, ya que el equipo No. 20 se vio obligado a llevar el auto al garaje, terminando su día antes de tiempo.
Posteriormente se vio a Bell dirigiéndose al área del garaje, confirmando que el equipo no pudo completar las reparaciones bajo el DVP.
Gilliland asume la responsabilidad por la radio del equipo
Tras el incidente, Todd Gilliland asumió la responsabilidad por la radio de su equipo, señalando el aire turbulento y los problemas de manejo que llevaron al trompo.
“Lo siento.Oh, Dios mío. Es tan suelto y tan áspero. El 71 me puso en un mal lugar aerodinámico y simplemente di un trompo. Lo siento muchísimo”, dijo Gilliland.
El mensaje de radio proporciona un contexto clave del accidente, sugiriendo que el coche número 38 perdió estabilidad en el tráfico antes de hacer contacto con Bell.
La primera bandera amarilla sacude la carrera
El incidente de la vuelta 69 provocó la primera bandera amarilla de la carrera, cuando quedaban 12 vueltas en la etapa.
Gilliland pudo continuar después del trompo, pero Bell finalmente pagó el precio más alto, ya que el orden de carrera se reorganizó por completo.
Texas Motor Speedway ya ha demostrado su imprevisibilidad desde el principio, con carreras ajustadas y un margen de error mínimo, algo que resultó costoso para el líder de la carrera.
Otro golpe duro para Bell
El accidente se suma a lo que ha sido una racha frustrante para Bell, quien ha mostrado velocidad para ganar carreras pero continúa descarrilándose por incidentes y mala suerte.
Con un coche dominante desde el principio y una posición clara en la pista, Bell parecía estar en condiciones de luchar por la victoria de la etapa, y potencialmente por la carrera.
En cambio, el equipo número 20 ahora se encuentra tratando de salvar lo que pueda después de un revés inicial.
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